La carreta vacía

Caminaba junto con mi padre cuando él se detuvo en una curva del camino que iba al pueblo. Después de un pequeño silencio me preguntó:

Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? – me preguntó –

Estoy escuchando el ruido de una carreta. – le respondí –

Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía.

¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aun no la vemos? – le pregunté-

Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de otros, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y humillando a los demás, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

“Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”

La humildad consiste en callar tus virtudes. No presumir, que a los demás las descubran. Recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Nadie está más vacío que aquel que está lleno de sí mismo.

(Me inspiré en un antiguo relato que lleva por título “la carreta vacía” de un autor anónimo)

7 comentarios sobre “La carreta vacía

  1. En estos tiempos vasta pararse en alguna esquina de la vida para mirar carretas vacías por doquier, cuanto más vacías pareciera que mejor, pues se llega más rápido ahí, a donde van tantos, que vaya a saber que hay…la carreta cargada, viene leguas atrás, pesada y al tranco manso, con destino seguro, a donde pocos van “despacio arrastra la vida, mi mansa yunta de overos”

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    1. Una gran verdad Sebastián, has dicho una gran verdad. Siempre he dicho que hay dos caminos para llegar a una meta, el de los aduladores, los que destruyen a los demás con tal de llegar y otro camino más largo, pero al cual llegas siendo tu mismo y con tus méritos.
      Gracias por seguirme y comentarme, un fuerte abrazo
      Omar

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  2. Enhorabuena por el texto, Omar. Me ha encantado la metáfora de la carreta llena o vacía. Totalmente cierta. Con la carreta llena de filosofía y bondad siempre estaremos provistos de palabras para afrontar los problemas de la mejor forma posible. Saludos cordiales, un placer leerte.
    Lluís.

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