Charlas

En mi estadía en Roma organizaba y daba diversas charlas. Algunos temas han sido desarrollados en cursos académicos que ofrecía en la Universidad Pontificia Antonianum, donde trabajé como profesor por un espacio de 15 años. Temas diversos que a continuación enumeraré. Quien esté interesado en los mismos, basta con contactarme. 

Proceso motivacional: La motivación es la base para poder  alcanzar los objetivos que nos trazamos. Las frustraciones, los problemas, las diversas circunstancias de la vida pueden afectarla. Ofrezco la posibilidad de poder reflexionar sobre ella. Concepto de motivación, las bases de la misma,  nuestra realidad existencial y la motivación, ¿cómo hacer para acrecentarla?, factores que pueden influir para perder la motivación en nuestra vida.

La homosexualidad en la biblia: Un tema candente y polémico. Teniendo como referencia las escrituras ofrezco un encuentro para reflexionar acerca del tema. Estudié teología y sagrada escritura en la Universidad Pontifica Salesiana de Roma.  La biblia: palabra de Dios y palabra de hombre. Contexto histórico en que se escriben las escrituras. Referencias de la homosexualidad en la Biblia. La figura de Dios es y la homofobia. No hay una referencia directa en las escrituras de la figura de Cristo y la homosexualidad, pero sí se puede analizar cuáles eran sus principios básicos y su relación con los pecadores de la época.

Crisis o momentos de dificultad en la vida: Todos, en un momento concreto de nuestra existencia, atravesamos por momentos difíciles, crisis. Expongo el tema viendo las crisis como oportunidades, como crecimiento y no como catástrofes. Situaciones que nos pueden enseñar mucho de nosotros mismos, de nuestros recursos personales, de nuestras debilidades y de cómo poder superarlas.

El sentido de la existencia: Mientras pasan los años nos vamos dando cuenta de las cosas que realmente valen la pena. Comenzamos a dejar de lado las cosas efímeras y nos vamos concentrando más en lo esencial ¿Qué es lo esencial en nuestra existencia? ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Vale la pena vivir? La felicidad como momentos concretos y no como un estado permanente. 

Espiritualidad: La palabra “Espiritualidad” ha sido ligada, por razones históricas, a las distintas religiones. No es lo mismo religiosidad que espiritualidad. En ocaciones pueden llegar a ser opuestas. Espiritualidad es mirar hacia adentro. Si buscas espiritualidad te dice: esencia de las cosas. El elemento principal de algo. La espiritualidad cuando se aplica a una persona es “mirar hacia adentro”. Buscar la esencia de mi mismo. Ligado al concepto de vida interior. Está ligado al conocerse a si mismo, el buscar el verdadero yo mirando hacia adentro y eso da miedo porque es enfrentarte a ti mismo, desnudo, como eres, pero la única manera de poder saber cómo puedes hacer, cómo puedes influir hacia fuera, es mirar en primer lugar hacia dentro. Conociendo tus  cosas positivas y tus propias limitaciones. El miedo a enfrentarse a la realidad tal cual es cuando además es estado puro y cuando además no puedes culpar a nadie de ser como eres y a mucha honra, pero como eres. Vivir en contacto con tu verdadera esencia y así ves la vida en forma diferente. La espiritualidad no es lo que haces, sino desde donde lo haces. La conciencia desde la que vives las cosas que experimentas. Mientras más vacíos de espiritualidad, mas alienados estamos por la sociedad y lo que nos rodea. 

¿Cuál es mi camino? Discernimiento y orientación personal: En ocasiones no sabemos qué hacer, cuál es nuestro puesto en este mundo. Cuál es el camino que queremos emprender. Especialmente los jóvenes se sienten perdidos a la hora de hacer una opción fundamental de vida o también los adultos que decidimos, a un punto importante de nuestra vida, dar un cambio existencial. Esta charla la baso en mi propia experiencia que con 49 años de vida, dí un cambio profundo y tomé otra estrada de la cual me siento sereno, feliz, pleno. 

¿Cómo realizar un cambio existencial y no morir en el intento? : A los 17 años entré en un convento. Me ordené de sacerdote a los 24 años. Trabajé como misionero, párroco. Siempre estuve en la periferia o en misión. A los 30 fui a Roma a estudiar la pedagogía. Obtuve el doctorado y me dejaron trabajando como profesor, cargo que desarrollé por un espacio de 15 años. Después de dos años de discernimiento con un director espiritual y un psicólogo, opté por dejar la orden, tenía 49 años. Ante Dios y mi conciencia tomé esta decisión. Nada fácil a esta edad. Dejar todas las comodidades y seguridades para enfrentarte a todo un mundo en cierto modo desconocido. Hoy me encuentro en paz con mi conciencia, feliz de haber hecho esa opción. Una charla existencial que parte de mi propia experiencia. 

La historia personal como camino de curación interior: Es posible sanar heridas del pasado a través de nuestra propia historia. No podemos regresar al pasado para cambiar las cosas, no somos responsables de nuestro pasado, pero sí de nuestro presente y, por ende, de nuestro futuro. En nuestra historia está la llave que abre tantas puertas que nos pueden guiar a nuestra serenidad y realización personal. Trato en forma particular la figura de ese niño que llevamos dentro que quizás ha sido maltratado, no querido, despreciado. Es necesario reconciliarse con él, con su figura para quitarle todo el poder destructor que puede ejercer en nosotros.